El jefe de la Oficina de
Coordinación de Ayuda Humanitaria de ONU en Siria, el uruguayo Raúl Rosende,
opinó que «es sorprendente» que en el escaso tiempo que han estado
los refugiados sirios en Uruguay «no hayan habido más problemas y más graves»
a los consignados de adaptación y violencia doméstica.
El gobierno terminó
admitiendo esta semana que tenía denuncias de violencia doméstica entre las
familias sirias que trajo como refugiadas a Uruguay, aunque exhibió
contradicciones entre sus funcionarios. Además de las mujeres, los niños de
esas familias también sufren de maltrato, según denunció a El País el diputado
blanco Pablo Abdala.
«Es sorprendente que
luego de la tragedia que han vivido los refugiados y el escaso tiempo en que
han estado en Uruguay, no hayan habido más problemas y más graves que los
mencionados en la prensa. Los refugiados han estado sometidos a una enorme
violencia por lo que seria de esperar muchos más incidentes debido a los
efectos psicológicos de dicha violencia. La experiencia internacional indica
que en los primeros tiempos después de la llegada de los refugiados ocurren
incidentes y problemas como resultados de las recientes experiencias negativas
y la desadaptación inicial a la nueva realidad», sostuvo Rosende a través
de una columna difundida a la prensa.
Desde diciembre de 2013
Rosende es jefe de la Oficina de Coordinación de Ayuda Humanitaria de ONU en
Siria, pero su trabajo en el mundo árabe ya tiene más de 10 años y ha incluido
destinos como Palestina, Yemen y Afganistán.
Según Rosende, «es
una señal altamente positiva que los niños muestren una positiva y veloz
adaptación a las condiciones de Uruguay. Ellos son los que han sufrido
mayormente la guerra y quienes deben ser la prioridad de la asistencia
humanitaria».
En ese contexto aclara
que el aspecto positivo radica en que «la adaptacion de los refugiados
siempre insume tiempo, y nunca esta excenta de tropiezos. Rehacer la vida de
quienes han padecido los horrores de la guerra no se da de manera instantánea.
Sería irrealista suponer lo contrario. Esto también ocurre aun cuando
refugiados llegan a países del primer mundo donde existe una larga experiencia
de acoger refugiados».
Desde el punto de vista
humanitario, para el jefe de la Oficina de Coordinación de Ayuda Humanitaria de
ONU en Siria, «lo que importa es que la situación de las familias sirias
en Uruguay es mucho mejor de lo que era antes de llegar» y no descartó la
posibilidad de que algunas quieran irse a otros países.
«No sería de
descartar que algunas familias incluso decidan trasladarse a otros países, pero
por el momento se ha logrado terminar con el terrible sufrimiento que vivían en
Medio Oriente. Dicha cambio crea las condiciones para que puedan rehacer sus
vidas y superar definitivamente el drama que les toco vivir. Los problemas que
enfrenten en Uruguay serán mínimos en comparación con la escala de la tragedia
que sufrieron en el pasado reciente».
«Sorprende que no haya habido más problemas y más graves» con sirios
06/Feb/2015
El País